sábado, 26 de marzo de 2016
lunes, 29 de febrero de 2016
La salud mental de un niño
miércoles, 3 de febrero de 2016
claustrofobia
La claustrofobia es un miedo común. Cuando las personas tienen esta fobia sienten ansiedad o pánico cuando están en espacios cerrados como ascensores, habitaciones sin ventanas u otras situaciones.
Como la mayoría de las fobias, la claustrofobia es irracional. Incluso si una persona sabe que el espacio cerrado no representa ningún peligro, pueden llegar a tener pánico extremo.
Síntomas
La claustrofobia tiene dos síntomas fundamentales: miedo a la restriccióny miedo a la asfixia. Típicamente se dará cuando una persona está en un espacios cerrados, tales como habitaciones pequeñas, coches, aviones, trenes, túneles, sótanos, ascensores, cuevas, etc.
Los síntomas pueden incluir:
- Sentimientos de inquietud
- Ansiedad
- Sudoración
- Llanto
- Ataques de pánico
- Aumento de la frecuencia cardíaca o la respiración
Algunas personas sienten que no pueden respirar adecuadamente en espacios cerrados, y desean salir de ellos lo antes posible.
Causas
El temor a los espacios cerrados es un miedo irracional. La mayoría de personas claustrofóbicas que se encuentran en una habitación sin ventanas saben que no están en peligro, sin embargo, tendrán miedo hasta el punto de incapacitarles, y muchos no saben por qué. La causa exacta de la claustrofobia es desconocida, aunque hay teorías. La aparición de la claustrofobia se ha atribuido a muchos factores, incluyendo:
- Reducción en el tamaño de la amígdala. Se necesita la amígdala para el acondicionamiento de miedo, o la creación de una respuesta de lucha o huida.
- Experiencia traumática en la infancia. Algunos ejemplos de experiencias comunes que podrían resultar en la aparición de la claustrofobia en los niños (o adultos) son los siguientes: encerrarse en una habitación oscura y no encontrar la puerta o el interruptor de la luz, encerrarse en una caja o un armario, caerse a una piscina y no saber nadar, perderse en una multitud y no encontrar a los padres, meter la cabeza entre dos barrotes y luego no poder sacarla, etc.
- Predisposición genética.
Tratamiento
Las personas que sufren de claustrofobia menor pueden ser capaces de manejar la situación por su cuenta. Pueden optar por usar las escaleras en lugar de entrar en un ascensor, o pedir una oficina abierta en el trabajo en lugar de una pequeña oficina cerrada.
Otros no pueden manejar la condición y requieren tratamiento con el fin de superarla. Los que sufren de esta condición se pueden encontrar que tienen que evitar tantas actividades de la vida que se hace difícil vivir con normalidad. Esto es por qué el tratamiento para la condición es tan importante.
Medicamentos
Mayoría de los tratamientos para las fobias sigue un camino similar. Para hacer frente a sentimientos de pánico, cuando se producen ataques de pánico, un psiquiatra puede recetar medicamentos contra la ansiedad. Estos son comúnmente son inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) o un grupo de tranquilizantes llamados bemzodiazepinas.
Esto es sólo la mitad del tratamiento, ya que estos fármacos no hacen nada para abordar los temores que causan la claustrofobia.
Terapia cognitiva
La terapia cognitiva-confuctual es una forma ampliamente aceptada de tratamiento para la mayoría de los trastornos de ansiedad. El objetivo de la terapia cognitiva es modificar pensamientos distorsionados o conceptos erróneos asociados con lo que se teme para ayudar a disminuir la ansiedad.
Por ejemplo, la terapia cognitivo intentará convencer a un paciente claustrofóbico que los ascensores no son peligrosos, sino que son, de hecho, muy útiles.
Terapia de desensibilización
La otra parte del tratamiento es la psicoterapia, por lo general la terapia de desensibilización. Este método obliga a los pacientes a enfrentar sus temores con la exposición completa a cualquier miedo que están experimentando. Esto se hace generalmente de manera progresiva a partir de exposiciones menores hacia exposiciones severas.
Por ejemplo, un psicólogo puede trabajar con la persona claustrofóbica ayudándole gradualmente o que se acostumbre a estar en espacios pequeños mientras se siente seguro al mismo tiempo.
Afortunadamente, el tratamiento es a menudo muy eficaz. Poco a poco puede ayudar a la persona a superar el miedo a los espacios cerrados. Mientras que la terapia está en curso, el tratamiento farmacológico puede ayudar a que los síntomas de pánico sean más manejables.
lunes, 20 de abril de 2015
Síndrome de Down
En la mayoría de los casos, el síndrome de Down ocurre cuando hay una copia extra del cromosoma 21. Esta forma de síndrome de Down se denomina trisomía 21. El cromosoma extra causa problemas con la forma como se desarrolla el cuerpo y el cerebro.
El síndrome de Down es una de las causas más comunes de anomalías congénitas en los humanos.
Los síntomas del síndrome de Down varían de una persona a otra y pueden ir de leves a graves. Sin embargo, los niños con síndrome de Down tienen una apariencia característica ampliamente reconocida.
La cabeza puede ser más pequeña de lo normal y anormalmente formada. Por ejemplo, la cabeza puede ser redonda con un área plana en la parte de atrás. La esquina interna de los ojos puede ser redondeada en lugar de puntiaguda.
Los signos físicos comunes abarcan:
- Disminución del tono muscular al nacer
- Exceso de piel en la nuca
- Nariz achatada
- Uniones separadas entre los huesos del cráneo (suturas)
- Pliegue único en la palma de la mano
- Orejas pequeñas
- Boca pequeña
- Ojos inclinados hacia arriba
- Manos cortas y anchas con dedos cortos
- Manchas blancas en la parte coloreada del ojo (manchas de Brushfield)
En el síndrome de Down, el desarrollo físico es a menudo más lento de lo normal y la mayoría de los niños que lo padecen nunca alcanzan su estatura adulta promedio.
Los niños también pueden tener retraso en el desarrollo mental y social. Los problemas comunes pueden abarcar:
- Comportamiento impulsivo
- Deficiencia en la capacidad de discernimiento
- Período de atención corto
- Aprendizaje lento
A medida que los niños con el síndrome de Down crecen y se vuelven conscientes de sus limitaciones, también pueden sentir frustración e ira.
Muchas afecciones diferentes se observan en los bebés nacidos con síndrome de Down, incluyendo:
- Anomalías congénitas que comprometen el corazón, como la comunicación interauricular o la comunicación interventricular.
- Se puede observar demencia
- Problemas de los ojos como cataratas (la mayoría de los niños con síndrome de Down necesitan gafas)
- Vómito temprano y profuso, que puede ser un signo de bloqueo gastrointestinal, como atresia esofágica y atresia duodenal.
- Problemas auditivos, probablemente causados por infecciones regulares del oído
- Problemas de la cadera y riesgo de dislocacion
- Problemas prolongados (crónicos) de estreñimiento
- Apnea del sueño (debido a que la boca, la garganta y las vías respiratorias son estrechas en los niños con síndrome de Down)
- Dientes que aparecen más tarde de lo normal y en un lugar que puede causar problemas con la masticación
- Tiroides hipoactiva (hipotiroidismo)
Pruebas y exámenes
Un médico con frecuencia puede hacer un diagnóstico inicial del síndrome de Down al nacer con base en la apariencia del bebé. Puede igualmente escuchar un soplo cardiaco al auscultar el pecho con un estetoscopio.
Se puede hacer un examen de sangre para verificar si hay un cromosoma extra y confirmar el diagnóstico. Ver: eseudios cromosómicos.
Otros exámenes que se pueden llevar a cabo son:
- Ecocardiografia para verificar si hay defectos cardíacos (por lo general se hacen poco después de nacer)
- ECG
- Radiografía de tórax y tracto gastrointestinal
Es necesario examinar minuciosamente a las personas con el síndrome de Down por si hay ciertas afecciones. Se deben hacer:
- Examen de los ojos cada año durante la niñez
- Audiometrías cada 6 a 12 meses, dependiendo de la edad
- Exámenes dentales cada 6 meses
- Radiografías de la columna cervical o superior entre las edades de 3 a 5 años
- Citologías y exámenes pélvicos comenzando durante la pubertad o hacia la edad de 21 años
- Exámenes de tiroides cada 12 meses
martes, 24 de marzo de 2015
Síndrome de Enclaustramiento














